Minuto 91 - Todo el Futbol de Tandil y la región

Crónica de una tarde noche futbolera

Sobre fidelidades, déficits, chapitas, cabinas, colados, furcios y otras yerbas

2/27/2012 | 14:08 | -


Era, sin dudas, una tarde noche para quedarse en casa. El agua y el frío valían como excusa para claudicar en eso de rumbear hacía la cancha. Menos mal, que esa parte haragana de mí no ganó la pulseada. Menos mal. Me hubiese perdido otra buena actuación de Santamarina y se me habrían pasado varios puntos que valen la pena ser escritos. Pero vayamos por partes. Más allá que, mi tarea sea chamuyarles del colorido, no puedo pasar por alto el funcionamiento del equipo  aurinegro. El elenco es un relojito, y encima, es solidario. Y eso se debe en gran parte a su técnico, Rubén Darío Forestello. El tipo, con trabajo y tiempo, demostró que de fútbol sabe,  y con esas armas acalló los insultos con los que era maltratado en el inicio de su etapa.

En fin, en lo estrictamente futbolístico, me alegro por él y  los jugadores. Bien, hecha esta pequeña intro me abocaré a lo mío. Pero, para no aburrirlos con cháchara, les contaré los datitos de color y las perlitas en mis queridas posdatas. Allá voy.

 

Posdata Braceliana:Una hora antes de iniciarse el match ya había un minúsculo grupo de hinchas de Santamaria colgando trapos en la tribuna techada. Uno de ellos reza la siguiente frase: “La Fiel”. Y voy a este punto porque, en la vida (toda) aparte de ser hay que parecer. Y esos fanáticos no solo dicen ser fieles a los colores, sino que también lo demuestran. Empaparse una hora y pico antes de iniciarse un partido para colgar banderas, demuestra esa fidelidad que pregonan en un pedazo de tela.

 

Posdata Braceliana 1:Sigamos con la fidelidad. Mientras los muchachos ya citados colgaban banderas, una señora, en la más absoluta soledad, se hizo “dueña” de la Mestelán. Allí y con la sola compañía de su paraguas, se las aguantó desde las 19 horas. Cuando bajé (desde las cabinas de periodistas a la tribuna) a preguntarle el porqué de su tempranera estadía, esta me contestó que era una especie de cábala, ella llega temprano y se ubica esperando la llegada de sus familiares que ocuparán siempre, pero siempre, el mismo lugar en el frío cemento. Ya lo dije, eso también es fidelidad en el más alto grado. Aplausos para ellos.

 

Posdata Braceliana 2:Aprovechando que ya había dejado las cabinas para charlar con la solitaria simpatizante, me hice unos minutos para pisar el césped del rectángulo de juego. En  este ítem nada nuevo descubrí, el trabajo de Quiroga es para aplaudir de pie, y que joder, lo hago. ¡Plap! ¡Plap! ¡Plap!.

Listo, hecha la batida de manos les chamuyo otra cosita. Mientras pisaba el pastito detuve mi mirada en los nuevos cartelitos con los números para que el árbitro asistente anuncie los cambios. Estos son chicos y de un material plástico, todo lo contrario a sus antecesores, esos eran bien grandototes y de chapa. La diferencia es abismal y aplaudible. Pero, siempre hay un pero, lo ideal sería el ya conocido cartelito electrónico ¿Tanto le cuesta a la Liga modernizarse? Parece que sí.

 

Posdata Braceliana 3:Hablando de modernización, eso, lamentablemente eso, es lo que le falta al estadio mayor de nuestro balompié. Y en esto tienen culpas repartidas la Liga y el Municipio, que en definitiva es el “dueño” del lugar. Ayer por la noche volvieron a quedar expuestos todos los déficits que tiene el inmueble. Las goteras se cuentan por centenas. Por los ventanales se cuela el agua y moja las ya incómodas maderas que hacen de mesas para los trabajadores de prensa. Hay tomas corrientes que no funcionan. Y encima, recontra encima, no hay lugar para trabajar medianamente cómodos. Anoche,  de Tres Arroyos, vinieron tres radios a relatar el partido, por ende las cabinas fueron insuficientes, ya lo son cuando solo estamos los periodistas de Tandil, imagínense con cuarenta colegas más.  Imposible trabajar, imposible. Muchos nos las tuvimos que aguantar en la terraza, otros amuchados en las pequeñas ventanitas que dan a las escaleras.

Lo peor de eso es que, en ese lugar destinado en principio solo a  periodistas, uno se encuentra con gente que nada tiene que ver con la profesión. Los niños (hijos de vaya uno a saber quién) corren y gritan a sus anchas. Mujeres con equipos de mates te miran con odio porque no tienen donde sentar sus anatomías.  Encima, a todos esos colados, se les suma esta situación, hace varios años sacaron tres cabinas para hacer de ese lugar un palco VIP. Allí van los invitados políticamente correctos, familiares de familiares de amigos de los dirigentes y todas esas yerbas y otras tantas que se pueda imaginar. O sea, el mensaje es, lola, los trabajadores, como en todas las esferas, que se caguen.

En fin, por todo lo antes enumerado, este periodista está de acuerdo con la “posible” construcción de un nuevo y moderno estadio, o en su defecto, la remodelación total del actual. Allí tendrán que diferenciar bien los sectores, y por sobre todo, hacer las cosas bien. Porque en la noche de ayer, un tontito que estaba en la puerta de la ya mencionada sala VIP, mandaba a los periodistas a los bancos del primer piso que están al mismo nivel que las gradas de la tribuna Mestelán, o sea, cuando a los simpatizantes se les ocurre pararse uno pierde toda la visión. Ellos nos mandaban al lugar que se ideó como sala VIP (en la remodelación de 1994), y que, cuando se dieron cuenta de lo mal hecho e ideado que estaba ese espacio, decidieron sacarle lugar a los trabajadores.

Ojalá alguien lea estas líneas, y luego, tome las medidas necesarias.

 

Posdata Braceliana 4:Promediaba el primer tiempo y un chiquillo alcanza pelotas (no más de 10 años) que estaba detrás del arco que da al Parque Independencia, se acercó a un policía y le avisó que la gente de Huracán estaba rompiendo el alambrado. Los policías en principio no le creyeron y  tardaron en hacerle caso e ir a pispiar. Nada grave pasó, menos mal. Porque si eso hubiese sucedido, la culpa sería estrictamente de ellos, de la ley. O sea, el pequeño previno un lio mayor, los que lo tenían que hacer llegaron tarde. Pequeña moraleja. Si sos un niño comprometido y bien educado seguramente acabarás haciendo el trabajo de un agente de seguridad, a vos no te van a pagar, a ellos sí.

 

Posdata Braceliana 5:Terminemos estas letras con un poco de humor…y con varios furcios. Y para eso, para hablar de “errores” y “horrores” no hay cosa mejor que citar al auto nombrado como única “Voz del Estadio” de nuestros pagos. No hay caso, nuestro amigo la sigue pifiando fulero. Y lo hace hasta en las publicidades grabadas. En una que tiene que decir “Producto del plan rombo” espeta “PRODUTO”. E n otra, que anuncia las bondades del restaurante de un hotel, vocaliza las variadas alternativas gastronómicas, pero en singular, tirando un “VARIADO MENÚ…”

Después, se ganó hasta la silbatina de la parcialidad visitante.  La gente del Globo lo abucheó en grande cuando el “locutor” se comió las eses del nombre de la ciudad, al anunciarlos y darles la bienvenida dijo: “TRE ARROYO”…y listo, mejor lo dejo acá, no es cuestión de andar haciendo leña del árbol caído. Mejor me voy a tomar una “sopa de letras” y me conformo con eso porque ya se sabe, Dios le da pan al que no tiene dientes.

 

      

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