Minuto 91 - Todo el Futbol de Tandil y la región

Letras coloridas de Ferro versus Ateneo Estrada.

Sobre chicas lindas, mates, jeteadas, aplausos y otras pequeñísimas yerbas.

11/14/2012 | 00:03 | -


Amigos de Minuto 91, ¿Cómo andan? Espero que bien. Y si son de esos que regalan  sonrisas de oreja a oreja estas se potenciarán, ya que, las venideras letras serán cortas. No voy a robarles mucho tiempo, sólo agarraré la guitarra para contarles las perlitas que dejó el partido por el inicio de los play off entre los “Tricolores” de Tandil y “Atenienses” de Ayacucho.

 Posdata Braceliana 1: Ya es una costumbre en las canchas del pago chico, encontrarse con el cartelito que le indica a los visitantes cual es el lugar que deberán ocupar. Bueno, en el Dámaso Latasa ese indicativo también estaba. La cosa es que esta vez de nada sirvió, de Ayacucho no vino nadie, así que el solitario colaborador de la gente local se aburrió de lo lindo en la puerta ubicada en las intersecciones de las calles Mosconi y Nigro. El amigo, de vez en cuando, se acercaba al alambrado y pispiaba el pleito, pero hacer eso era más de lo mismo, el partido, estimados lectores (y lo digo por primera vez) fue malo, tirando a aburrido, así que,  no es de extrañar que al pobre hombre a cargo de la boletería visitante se le hayan caído varios lagrimones.

Posdata Braceliana 2: Los jugadores de Ateneo llegaron a Tandil pasadas las 15:30, o sea, ha menos de treinta minutos de la hora estipulada para el inicio del match. Los pibes encima se tuvieron que calzar las pilchas de futbolistas en el vestuario que el club de la Estación tiene para los usuarios de las piletas de natación ya que los habituales estaban ocupados por la gente de Sarmiento, que, en esos momentos jugaban contra el tricolor en sexta división. Y la verdad es que hay que aplaudir dos cosas. La primera es la actitud de los jugadores de Ayacucho, otros equipos hubiesen puesto el grito en el cielo y hasta habrían espetado a los cuatro vientos que eran discriminados por la dirigencia local. Bueno, ellos se la bancaron como duques y no dijeron ni ¡Mú!

Algunas instituciones y sus técnicos deberían copiar ese gesto y no dárselas de perseguidos por ser de barrios alejados al centro de la ciudad (pensando así se auto-segregan), el que quiera entender que entienda, en este espacio (obvio, en otras columnas) ya he dado nombres, no es necesario repetirlos. Y lo segundo que vale el aplauso fue la velocidad de Diego Jurrita y de Silvia Aranda para solucionar el problema del vestuario, ellos pusieron manos a la obra al toque y asistieron a la visita como corresponde.

Posdata Braceliana 3: A la hora de tomar nota de las formaciones de los equipos recibí el saludo de varios players de Ferro y también de su técnico. Con Oscar López  charlamos de fútbol local y nacional y coincidimos en gustos de juego,  allí Vélez Sarsfield se lleva varios lauros. En fin, parlotear con el “Amarillo” siempre te enriquece. Luego el árbitro Gustavo Beckman me agradeció la crónica del fin de semana pasado y encima me la elogió, y bue, esos mimos para uno que se dedica a escribir a veces vienen bien. Gracias.

Posdata Braceliana 4: Minutos antes de empezar el partido principal con el colega Pablo Fortino (coincidimos otra vez en un estadio) nos encaramamos hacía lo más alto de la tribuna Marino Terni; una vez instalados nos percatamos de la llegada de tres chicas, las cuales `hechizaron´ a todos. Ellas, sin darse por enteradas de la explosión de corazones y ojos  que había a sus alrededores, decía, ellas se sentaron en el sector medio de la inmensa tribuna social del estadio situado en Avenida Del Valle. En ese instante lo miré a Pablo y le pregunté: ¿Se merecen una posdata, no?, el periodista de Radio Tandil no me contestó, pero su gesto lo entendí al instante, el okey me había sido dado. La cosa es que la morocha, la rubia y la castaña se sumaron a las bellezas femeninas que Ferro tiene en las gradas cada vez que su equipo juega. Y listo, si el partido fue aburrido ¡qué nos importa!, nuestros globitos oculares tuvieron un recreo IM-PRE-SIO-NAN-TE. Y cierro esta posdata citando de nuevo al “poeta futbolero” Bambino Veira y a las chicas de la tarde sabatina del Latasa les digo: “BE-YE-ZAS”…

Posdata Braceliana 5: Si de algo me jacto es de ser agradecido con los amigos. Cada vez que puedo me tomo el tiempo para hacérselos saber, y esta es una de esas ocasiones. A  la familia Islas (Pedro, Vilma, Jonathan y a su hija Yoli) les debo muchos años de cariño y compañerismo, pero también les agradezco los mates que degustamos con Fortino en el entretiempo del partido. Soberbios, sublimes…y nada, de fútbol nos fuimos flacos, de mates… verdes.

Posdata Braceliana 6: Ya he dado a entender que la “lindura” de la jornada no fue el buen juego, bueno, tanto fue así que, los pocos aplausos que estallaron durante el desarrollo del juego salieron de un grupo de hinchas que le brindaron una sonora batida de manos a un vecino del estadio. La cosa fue que a los veinte minutos de la etapa inicial el futbolista de la visita Julián Arrut sacó un zapatazo que se fue a la calle y es más, cayó en la casa que está detrás del arco que da a la calle Mosconi. En ese instante  el dueño de la morada sacó a relucir sus dotes de pateador y de un solo voleo la devolvió al campo de juego, su puntería fue envidiada por varios y los aplausos antes mencionados también, y la verdad es que se los merecía. Yo averiguaría sus datos y lo ficharía, por lo menos para la categoría Senior.

Posdata Braceliana 7: Y para ir cerrando les voy a charlar un poquito del juego, sólo un poco, ya saben que escapo a aburrirlos con estas cosas, pero a pesar de todo hubo momentos que valen la pena que se los relate. Ferro tenía la pelota pero no inquietaba al golero Federico Mattaini, en cambio Ateneo Estrada sin profundidad y sin dominio del esférico había molestado a Lucas del Carlo en tres oportunidades. Parecía que la visita encontraría el gol antes que su rival, en ese instante Pablo Fortino por la radio madre emula al gran Alejo Apo (en el famoso comentario a Víctor Hugo en el Mundial de Italia 1990 cuando Brasil nos cascoteaba él rancho) y dijo: “Ateneo llegó más, pero Ferro una va a tener, acertará o fallará…” y ¡saz! A la primera de cambio, esto es a los diecisiete del primer tiempo, Esteban Bonarrigo puso el uno a cero a favor de los de la calle Arana. Yo no agrego nada más, cada uno saque sus propias conclusiones. El partido prosiguió acentuando el mal juego y a su vez el dominio local, esto se evidenciaba en la gran cantidad de trabajo que tuvo el cancerbero ayacuchense Federico Mattaini que salvó magistralmente cuatro veces a su equipo, una de ellas tapándole un penal al Muela Arozarena, que en la previa de su cumpleaños se quedó con el grito sagrado atragantado. Pero se recontra sabe que el fútbol es el deporte que menos apego tiene por la lógica, y fue así que este se encaprichó en taparnos la boca a todos los presentes y nos regaló un tremendo y hermoso gol, y aunque se diga que es de otro partido yo agradezco que haya sido en este, ya que así lo pude ver. Les cuento. Corrían veintisiete minutos del complemento, Bonarrigo se escapa por la derecha del ataque tricolor y saca un centro perfecto, Franco Reynoso que había tenido una floja tarde se adelanta a su marca pero en el esfuerzo queda mal parado, cuando se dio cuenta que la pelota lo sobrepasaría hizo la única que le quedaba, giró su cuerpo y metió el taco goleador, y la bola le respondió feliz metiéndose en el arco de Ateneo, GOLAZO y aplausos para él, y como se dice en estos casos, la entrada estaba, con eso sólo, bien paga. Me queda una más, y esta es de risa. Ateneo ya había sufrido (bien sancionadas por el colegiado Sebastián Quinteros) las expulsiones de Alex Córdoba y Javier Argüello, y la visita no escapó a la máxima futbolera que dice: “equipo que se queda en desventaja numérica corre más”, y así fue. En uno de los tantos esfuerzos de los que quedaban en campo, el defensor Juan Altube fue a buscar una bola sobre la línea de cal a la altura del túnel, esta pica de una manera extraña y se le vuelve encima y le da de lleno en el rostro, o sea, la famosa “jeteada” se había consumado, la carcajada de propios y extraños coronó la acción, en tanto el futbolista se acarició la caripela y siguió jugando, como debe ser, y como hizo lo correcto (no simular) se ganó el aplauso, y eso también es de caballeros.

 Posdata Braceliana Final:  Gracias por su aguante, hasta la próxima entonces.

 

Hugo Rodríguez

 hugorodriguezprensa@gmail.com

      

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