Minuto 91 - Todo el Futbol de Tandil y la región

Sentimientos tras un partido de fútbol.

Folclore y color no es lo mismo que incitar a la violencia.

4/15/2012 | 18:03 | -


Amigos de Minuto 91, lamentablemente tengo que escribir acerca de lo que no quiero, o sea, sobre algo extra a un partido de fútbol y que no es precisamente lo colorido, lo folclórico que habitualmente leen en esta columna.

Yo sabía que algo de lo que ocurrió en el Dámaso Latasa podía suceder, pero no me animé a vociferarlo hacia los cuatro vientos. La charla que me hizo presagiar algún incidente entre los hinchas de ambos clubes la tuve el viernes por la noche (por chat) con un futbolista de la ciudad (no voy a dar su nombre porque él reconoció su error al toque y borró lo que había escrito).

En esa conversación yo le decía que, lo que había publicado en su página de Internet no era una simple humorada hacia el rival de turno. Si no que sus términos incitaban a la violencia, aunque su intención no hubiese sido esa, la de generar broncas y malestar.

Ya lo dije, él lo entendió, pidió disculpas y borró todo vestigio de una mecha incendiaria.

Con todo eso en mi sesera me acerqué al barrio de la estación para presenciar dicha justa deportiva. Pero  mi conciencia me pedía a gritos que se lo contara a alguien, así que, unos minutos antes de iniciarse el partido entre Ferro Carril Sud y Gimnasia y Esgrima por la cuarta fecha del Unión Regional Deportiva, les  desembuché todo al colega Fernando Uranga (confío ciegamente en su silencio profesional) y a dirigentes de los dos clubes, decía, a ellos les pormenoricé el diálogo de unas horas antes. Menos mal que lo hice. Menos mal, si no se me hubiese acusado de hablar con el diario del lunes bajo el brazo.

Hasta que la gente de Oscar López se puso en ventaja, la cosa era verdaderamente colorida. Los del “Lobo” eran más y téngase en cuenta que eran visitantes. Los del “Tricolor” eran pocos, pero habían llevado más trapos. Los de la calle Sarmiento habían llevado serpentinas, bombitas de estruendo, bombos y papel picado. Los de Colón y Arana nada. Los “Mensanas” cantaban: “Y ya lo ve y ya lo ve, somos locales otra vez…” y dirigiéndose a sus contrincantes les dedicaban: “Con esa hinchada no podes salir campeón…”

Los de Ferro les retrucaban cosas como: “No te olvides, no te olvides, nosotros te mandamos a la B…” Y así iban transcurriendo  los minutos. Ya lo dije, con cánticos que si son folclóricos, que si son de ponerle “pimienta” a un clásico.

 

Pero todo se desvirtuó cuando Aberastegui abrió el marcador. Y ahí, en ese instante todos mis miedos de posibles grescas se hicieron realidad. Cuando la bola impulsada por el marcador central de Ferro infló la red, los simpatizantes del local se los dedicaron a los de Gimnasia en todo su esplendor…y estos no se la aguantaron ni en lo más mínimo. En masa quisieron traspasar las rejas y pelearse. Hasta las mujeres estaban enardecidas. Solo la buena labor (entre otros) del vicepresidente gimnasista García, de Renato Pradal, Alberto Arozarena y Alejandro Ruffa (a pesar de nuestras grandes y graves diferencias esto se lo destaco y aplaudo), decía,  gracias a ellos la cosa no pasó a mayores. Ellos contuvieron y lograron enfriar los ánimos. 

Luego el partido siguió, y el “Tripero” serrano dio vuelta el partido, con un gol de penal, que fue tan penal como el que le dieron a Ferro para terminar empatando el pleito cuando ya tenía dos jugadores menos. Y en esto de los `penalcitos´ me detengo unos segundos. Durante los noventa minutos de juego, hubo como mínimo, otras dos penas no cobradas a cada uno de los elencos. O sea, Los dos fueron beneficiados y sancionados en forma pareja por la terna arbitral, que a mi modo de ver nada tuvo que ver en el resultado. Y lo digo porque la gente de Gimnasia insiste en que fueron hurtados, dicen que el línea Picot le marcó la infracción en el área a Novelli a favor de Ferro porque la madre del asistente trabaja en la cantina del estadio ferrocarrilero.

 

En fin, lo que haya sentido Picot yo no lo sé. Lo que sí sé es que hubo agarrón de Lisi a Arozarena, o sea, agarrón en el área y no dejar jugar es penal. Solo que este fue cobrado, como el ya mencionado a favor de Gimnasia. Lo que genera malestar es que, no todos los agarrones son sancionados, si se cobra uno se tienen que cobrar los demás. El día que los árbitros cobren diez penas máximas en el mismo partido se van a empezar a cuidar, de eso estoy seguro.

Por lo tanto hinchas, jugadores,  técnicos y dirigentes se sienten perseguidos por todos los colegiados, no hay uno al que soporten de buena manera bajo ninguna circunstancia. La cosa es que, Ellos, en definitiva, hacen lo mismo que les reprochan a los árbitros, o sea, los prejuzgan e insultan de antemano. Y así es difícil trabajar tranquilo.

Y vuelvo sobre la figura del línea Picot. A él en la tarde del sábado también lo putearon los de Ferro (en el partido de quinta división que ganó muy bien Gimnasia por 4 a 1), o sea, en la misma tarde lo vilipendiaron en cinco idiomas ambas parcialidades. Las dos se quejaron de que Picot los robó…y ya lo dije, eso no fue así. Ni para uno ni para otro.

 

Y ojo al piojo, yo no estoy defendiendo a nadie, ya todos son grandecitos y pueden hacerlo solos. Lo que digo, lo que estoy escribiendo, es una realidad irrefutable. Hace muchos años que el mundo del fútbol está enfermo (bah, la sociedad en general), todos se sienten perseguidos y todos se sienten víctimas. Si se pierde o se empata la culpa siempre es del otro, es difícil encontrar en este ambiente una autocrítica sincera, pero bue, ya lo dice el viejo dicho: “Errar es humano, pero más humano es echarle la culpa al otro”

En fin, seguimos errando el rumbo, seguimos emperrados… y  si continuamos pensando que gordura es igual a hinchazón, en cualquier momento vamos a explotar.

 

 

Posdata Braceliana: desde las finales con Defensores del Cerro en el Apertura 2011 Ferro hace instalar a la parcialidad visitante sobre la calle Nigro. Por esa decisión la dirigencia fue atacada y hasta acusada de discriminar al rival. Para recibir a Gimnasia dispusieron que eso no lo iban a repetir, resolvieron darles uno de los tres sectores en que se divide la enorme tribuna Marino Terni. Después de lo ocurrido el sábado está claro cuál es el camino a seguir. Lamentablemente, en este país (ya no solo en el deporte), es imposible convivir con el rival. Duele. Si. Pero esto también es una verdad  mayúscula.

Posdata Braceliana 1: Preguntas sin respuestas. Los invito a mover las neuronas  para encontrarlas. Y en el caso que las hallen las pueden compartir. Acá, les dejo mis “sesudas” incógnitas.

  ¿Porqué  pensamos que podemos cargar y cantar en contra del rival y no aguantarnos el retruque?

¿Por qué nos enoja que el rival  grite el gol conquistado?

¿Por qué confundimos con tanta facilidad folclore con incitación a la violencia?

Y…mejor la corto acá, ya demasiada tarea son estas tres cuestiones. Abrazo futbolero.

 

Hasta la próxima.

 

Hugo Rodríguez

hugorodriguezprensa@gmail.com

      

Municipio de Tandil - MÁS OBRAS EN LOS BARRIOS
ENCUESTA MINUTO 91

¿QUIÉN SERÁ EL CAMPEÓN DE LA URD?

Excursionistas
Gimnasia y Esgrima
Independiente
Ferrocarril Sud
Santamarina
Grupo Universitario
Unicén
Ver resultados
Vinoteca el tronador - Tandil
La columna de Juan Carlos Gimenez